07 Feb

Obesidad y riesgos para la salud

La obesidad es un trastorno físico caracterizado por el exceso de grasa corporal. Este estado puede presentarse en personas de cualquier edad, sexo y condición social, y conlleva una serie de factores negativos que atentan contra la vida por los riesgos de salud de quienes sufren de este estado patológico.

Las personas obesas tienen una mayor probabilidad de desarrollar diabetes, infartos, algunos tipos de cáncer, hipertensión arterial y trastornos circulatorios porque la grasa acumulada tapa las arterias, hace trabajar más fuertemente al corazón que tiene que hacer un esfuerzo mayor del debido para impulsar la sangre a través del organismo y estrecha las vías circulatorias. Si a esto añadimos un mayor índice de cansancio y bajo rendimiento físico provocado por la cantidad de peso sobrante, se llega a la conclusión de que hay una mayor probabilidad de que en la población obesa se desarrollen hábitos progresivos de sedentarismo. En pacientes con casos de obesidad se observan también aparición de problemas en las articulaciones tales como factores reumatoides, dolor en los huesos, mayor predisposición a sufrir de joroba, dolores de espalda y de piernas, etc.

La columna, al tener que soportar un mayor volumen no puede compensar toda la carga que representa un cuerpo excesivamente grueso, y por esa razón surgen en esta clase de personas accesos de fatiga muscular los cuales tardan tiempo en recuperarse. Lo mismo sucede con la grasa abdominal y torácica: en otros tiempos era símbolo de status, hoy es un preocupante problema médico porque la cantidad de peso que hay retenida en estas partes provoca que sus músculos se debiliten. Esto puede provocar ciertos problemas respiratorios como ahogo, apnea, respiración irregular. La grasa abdominal es un buen indicador del riesgo de éstas y otras enfermedades degenerativas. En mujeres una cintura menor de 80 cm y hombres menor de 94 cm predice peso adecuado y saludable.

Las personas obesas reducen su tiempo de vida en comparación con las personas delgadas, dependiendo del grado de gordura al que hayan llegado. Los niños obesos deben recibir una atención especial, porque es cierto el famoso refrán de que infantes obesos se convertirán en adultos obesos, en una gran medida. Quienes padezcan ya de ésta afección, pueden probar regímenes de dieta especiales recomendadas por un nutriólogo experto, junto con un programa de ejercicio también especial e individualizado.

Todos los tratamientos diferentes a un régimen de alimentación adecuado, pueden ser un riesgo para la salud y no garantizan la pérdida de peso. Lo ideal es aprender a comer.

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